el árbol que en su ostentosa perfección empleó años para acortar en veinte metros la distancia entre el cielo y la tierra quiere alabanzas. nos ha dado tanto: oxígeno, frutos, sombra, bellezA. intuye que nos acercamos y piensa que hemos venido a elogiar el grosor de su tronco, la textura de sus nudosidades, el virtuosismo estilístico de las ramas que se extienden en todas direcciones, sin aparente simetría pero con un orden interior y muy sabio. el árbol quiere merecidamente alabanzas. ¿cómo desengañarlo o pedirle excusas antes de abatirlo con nuestra sierra eléctrica?
_____________________josémiliopacheco.
entonces me puse a pensar
ResponderSuprimirsi la raíz era verdaderamente efectiva
o si nuestros brazos se anudaban a sus comienzos
como un quipu recién trenzado.
y si son las dos?...
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